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lunes, 21 de enero de 2019

2018-19 LA VENTANA DE MALEVICH

HILARIO BRAVO, PINTURA LITERARIA
Miguel Cereceda

Axis mundi. 2018
Hilario Bravo con Miguel Cereceda
270 x 130 cm.
Ramas, cuerda, plumas y tela
 El trabajo de Hilario Bravo como artista siempre ha dado por supuesta la proximidad –si no la identidad— de la creación poética y de la creación plástica. Ello no ha supuesto en modo alguno que confunda ambos lenguajes, haciendo una pintura literaria o una poesía visual, sino más bien una mirada y una práctica común con la que se entrega a ambas devociones. Seducido por Roma –desde que estuvo allí como becario, en la Academia de España— y residente en su Cáceres natal, la grandeza y el antiguo esplendor de las ciudades le fascinan tanto como su actual decrepitud.
Escalera inversa. 2018
Hilario Bravo
280 x 45 x 100 cm.
Palo de castaño, cuerda y trapos.
Su mirada poética se vuelve así melancólica, contemplando con serenidad el paso de los días y la caducidad de la vida. Y trata de aferrarse como artista a algunos pocos signos con los que poder configurar huellas, rastros o pequeñas identidades.
Para ello busca, en el pasado arqueológico de la propia cultura, las formas de los viejos ídolos o las de las antiguas tumbas, intentando pensar lo que otras civilizaciones nos dejaron de sí mismas, y aquello que nosotros podemos legar de la nuestra. Fiel a esta poética, en La ventana de Malevich Bravo explora ahora las posibilidades expresivas de una pintura sin pintura, sin lienzo y sin bastidor, en la que, con maderas, plásticos, plumas y ramas, parece abrirse hacia una nueva esperanza, hacia aquel suprematismo que ambicionaba el creador ruso, o hacia una nueva elevación espiritual, a la que nos conduce su bellísima escalera.

ABC Cultural, nº 1.370 de 23 de Marzo 2019




Hilario Bravo y José M. Ciria
ante "Recinto de la tormenta" y "Recinto lunar"





LA VENTANA DE MALEVICH
Maider Beunza

     MODO IDEAL
     El artista Hilario Bravo ha realizado, en los últimos años, un conjunto de obras que proponen una aproximación crítica a la representación de la naturaleza en particular y a la visión del arte en general, a través de un título que supone una declaración de intenciones sobre el enfoque de la ventana albertiana.
     Así como la ventana de Leon Battista Alberti era una ventana abierta al exterior, la de Malevitch –entendido éste como ejemplo de los artistas que cambiaron la visión del arte— es una ventana abierta hacia interior, al pensamiento intuido como planos mentales: el plano de la ventana, el plano del otro exterior y el plano de ese interior, así como al orden de lo poético. Porque el arte no solamente es una pizarra donde flexiona el pensamiento, es también una herramienta donde la sensibilidad ejercita la poesía del símil y la paradoja como elementos que recrean la naturaleza y, con ello, persiguen alcanzar la comprensión del todo y el conocimiento de uno mismo.
Escala azul. 2018
Hilario Bravo
350 x 60 cm.
Palos, cuerda, tela y espejo
      Esto supone para el artista un enfoque más intimista y esencial de la visión del entorno y del universo con una lectura más primitivista, y con una relación más directa con la naturaleza, para construir un proyecto simbólico en el que el paisaje pasa a ser, más que la descripción de un lugar, un espacio en el que la poética de lo primario se describe con el asombro de lo fundamental y donde se propone un nuevo espacio de introversión en torno a la relación naturaleza / arte.
     En la vuelta a lo primario y como resultado del caminar por la naturaleza y por la ciudad, por los bosques y por las calles, surge un maridaje de elementos que componen un universo de encuentros donde la representación de la naturaleza se desarrolla a través de unos mecanismos en los que el objeto se describe a sí mismo –o es cómplice, por metáfora— de su propia representación, adquiriendo un valor primario que encuentra sus cimientos en la misma tierra desde donde afloran las huellas de lo originario en la obra de este artista, que interviene en el soporte mediante perforaciones, rasgados, adhesión de materia o el quemado, como gestos también de lo primigenio.
Tormenta, V. 2019
Hilario Bravo
Collage sobre papel
100 x 70 cm.
      La ventana de Malevich es un conjunto de obras que se mueve entre la analogía y la metáfora y rediseña el arte desde lo elemental, buscando la mancha para encontrar una pureza que transmute la pintura en material y pueda crear una obra en la que el color sea sustituido por el elemento. Un arte nunca más pobre en lo esencial sino más rico en frugalidad, solemnidad, limpieza y sobriedad donde el desprenderse de lo prosaico dé paso, a través de la estrecha puerta del conocimiento, hacia un arte que permita sanar, es decir, un arte chamánico, una pintura primitiva, un arte lenitivo que nos introduzca, de la mano de la fiebre de lo poético, en el espacio de la pureza de la materia.
      De la misma forma que, desde lo esencial, surge el encuentro de lo natural con lo artificial este proyecto armoniza las referencias clásicas con las vanguardias cuanto con el llamado arte primitivo y el prehistórico, pues son éstos últimos la fuente de mayor inspiración para Hilario Bravo, al cuestionar, por ejemplo, el bastidor como un corsé que limita la superficie constriñendo la voluptuosidad de la idea y así tratar de hallar una superficie mental no euclidiana. Método que le permite deliberar, así mismo, sobre el color que se revela casi únicamente en la materia y en los elementos seleccionados, aprovechando sus texturas y opacidades, brillos o transparencias.
      En la admiración al arte prehistórico y primitivo que sienta los cimientos de lo que conocemos como arte, en la admiración por la inmanencia de la línea y el color de las pinturas rupestres y de la esencialidad y rotundidad del concepto de espacio en un dolmen, es decir, en la búsqueda de lo puro y lo enérgico –como también lo hicieron Malevich, Oteiza, etc. — la obra de Hilario Bravo trata de eliminar toda frivolidad, para construir un elogio a la materia donde expiar lo falso y el deterioro en conceptos binarios como arena y serrín, madera y yeso, hierro y cristal, arpillera y papel, lana y estropajo, pizarra y tiza, parafina y fuego. En definitiva, sustituyendo el instrumento pictórico por el elemento objeto y utilizando el tratamiento del objeto como acotación del espacio en un camino que pueda abrirse a la relectura de la antropología y los poemarios… una obra a la que se puede acceder, más que por el arte, por la escritura, el pensamiento y la experimentación, como quien se replantea el universo en sus juegos con la arena, creando con ello un reencuentro con lo más íntimo del espectador.

   
Recinto cantábrico. 2019
Hilario Bravo
206 x 98 cm.
Madera, tela, plástico y óleo
      MODO OBJETUAL
      Tanto el ascenso como el recorrido son un largo y estrecho camino en el que se ha de romper con la simetría, puesto que también en la asimetría reside la sacralidad en sus elementos de inestabilidad y dinámica.
      Son estos conceptos los que el artista maneja inspirándose en temas como la escalera y la vía del tren, la rayuela, el dolmen de corredor… argumentos todos ellos que en su transcurso, bien sea en el espacio o en sus planos vertical u horizontal, buscan y encuentran la sublimación. La escalera y la vía del tren son un tránsito declarado que, sin dejar de ser estabulado, es lineal y de recorrido; la primera advierte de un recorrido vertical/horizontal (Axis mundi) de ascenso/descenso, mientras que la segunda describe un recorrido de eje horizontal, y ambos unidos representan la cartografía donde la idea se ubica. La rayuela por su parte, en su lineal laberinto de experiencias, se asemeja a la escalera en el concepto de tránsito de los espacios, pero es más volumétrica en cuanto a la idea espacial. Es como si la escalera y la vía férrea describiesen un camino y la rayuela plantease una estancia planimétrica del concepto espacial o arquitectónico que describe el lugar habitable del dolmen de corredor o, lo que lo mismo, el recorrido iniciático por la planta de los templos.
     Por otro lado, en La ventana de Malevich adquieren mayor protagonismo las medidas de los planos yuxtapuestos y sus propias superficies. Cada uno de ellos significando, sí o no, a la pintura –y con ella algún color que sacralice el del propio plano— como un reducto ineludible de la obra de arte: tal vez sólo un restregado de mancha azul que dibuje las aguas (Recinto cantábrico) y unos trazos de barniz o plástico que representen la humedad. Una vez experimentado todo ello de ahí surgirá toda la mar con su torrente de sensaciones filtradas por el sentido de lo poético, aunque se haya de pagar el rédito de un mínimo de narración.   
Haiku del humo blanco. 2018
Hilario Bravo
60 x 34,5 x 10,5 cm.
Madera, plástico e hilos
     A su vez, las veladuras que se crean en las superficies yuxtapuestas de planos de plástico pueden ayudar a la comprensión de estas distintas superficies del pensamiento que se ven envueltos en la niebla de la poética o en la profundidad de las aguas del recuerdo de un pasado vivido. Estos planos no sólo se presentan como una sucesión de color dentro de sí mismos sino que, como materiales autónomos, sobresalen en capas desde el propio plano primigenio de la pared, buscando vivir su propia esencia para ser ellos mismos sin la contrariedad del encolado y de la sujeción a un plano que no sea el puramente mental. La arruga, el plegado, la ondulación y el venteo son elementos que se añaden a la obra en el cuerpo de los planos descritos, así como las texturas, el volumen y lo objetual.
      Dentro de la investigación de la planimetría superpuesta de esta serie cabe destacar los "Haikus" y "Ventanas" que sugieren signos caligráficos japoneses trazados en el aire o sobre la superficie del agua, como si el autor nos quisiese mostrar que el arte es una forma de filosofía explicada con imágenes. Sus "Haikus" visuales, que aluden a los sintéticos poemas japoneses, ponen así más de relieve su componente zen y franciscano, queriendo con ello subrayar esa poética esencial que, en lo formal, se aprecia en ramas o trapos –elementos sensibles a los principios ya enunciados— pero también en el uso de elementos más artificiales como es el caso del plástico industrial.
      La búsqueda del verdadero orden en el caos natural de las cosas es una constante sutil del trabajo de Hilario Bravo que, desde la poética y la melancolía, la reflexión y la expresión, genera una obra con un corpus estructural tan sólido en su concepto como fluido en su pensamiento.




Esperando a los invitados asomado a la ventana
Julio César Abad Vidal

La ventana azul. 2019
Hilario Bravo
110 x 48 cm.
Ramas, tela y plástico

La ventana de Malevich constituye un episodio particularmente inspirado en el corpus artístico de Hilario Bravo (Cáceres, 1955), en el que abraza la Pintura –de cariz más geométrico que en otras ocasiones y con un recurso extensivo e intensivo a  materiales humildes– como un camino o ascesis espiritual y, nos parece, encierra una reflexión en torno a la ansiedad contemporánea por definir la función social del arte, tanto en su producción como en su recepción o en la coparticipación del fenómeno artístico.
Históricamente, y salvo un breve episodio cultural en la Grecia del s. IV a. C., y hasta el Renacimiento, la consideración social del artista distaba mucho de la que logró en el mundo moderno. Puede entenderse que la actividad artística del Humanismo renacentista representa una búsqueda en pos del status de la autonomía de la obra de arte liberada ya de las categorías utilitarias tales como la propagandística y la cultual. 
Recinto de la niebla. 2018
202 x 122 cm.
Madera, ramas, tela y plástico
De entre los instrumentos de este proceso destaca poderosamente el establecimiento de la idea de cuadro como el de una superficie homogénea, única e integral que pretendía ocupar el lugar de un espacio del mundo. No en vano se corporiza metafóricamente en la idea de ventana en el celebérrimo tratado De Pictura de Leon Battista Alberti valiéndose de un subterfugio óptico: la perspectiva lineal, asimismo conocida como monofocal u ortogonal[1]. Un sistema de origen matemático y geométrico que establecía un modelo estructural de representación caracterizado por el estudio de la escala, de la proporción y del equilibrio Para ello, la superficie de la pintura se cubría de líneas perspectivas, ortogonales, ya explícitas, ya ocultas, que se dirigían, idealmente, hacia un punto de convergencia, denominado “punto de fuga”. 


Recinto del fuego. 2018
300 x 200 cm.
Tela, madera, cuerda, plástico, óleo y ceniza.
La consecución de esta organización por parte del pintor implicaba que el espectador se situara de modo tal que su punto de vista, el lugar y espacio desde el que apreciaba la pintura, coincidiera con el punto de fuga articulado por el artista, lo que habría de abundar necesariamente en la consecución de la anhelada verosimilitud. No obstante, este sistema no puede traducir la integridad de la experiencia visual humana, ni sus mecanismos, debido a que se trata de una convención. Las condiciones fisiológicas y psicológicas (las condiciones naturales) del mirar humano en nada se asemejan a las condiciones de la visión geométrica. Así, el sistema perspectivo del Quattrocento que se enmarca en la necesidad de un ojo único, plano e inmóvil. Pero es que, además, se trata de un sistema simbólico, como fue admirablemente expuesto por Erwin Panofsky en un ensayo publicado en 1927,  Der Perspektive als «Symbolische Form»[2]. No obstante, si la matemática era una de las estrategias de la liberación de la pintura, no es menos cierto que el Humanismo –y Alberti en el mismo tratado– se apoyó asimismo a la vindicación de la relación de la pintura con la moral y con la poesía y el pensamiento.

Ventana a la cascada. 2018
Hilario Bravo
230 x 135 cm.
Ramas, plástico, tela y óleo

Diversos movimientos artísticos se ocuparon desde principios del pasado siglo de acabar con la premisa mimética de la pintura para abrazar diferentes modos de afirmación, ya fuera atentando contra los dictados de la razón o haciendo de las imágenes procesos de una intelección otra. La pintura se vuelve, de este modo, una ventana hacia unos modos de ver y de hacer ver otros. En este sentido, Hilario Bravo ha cifrado en su producción última en Kasimir Malevich, autor del que llegó a ser calificado como el último cuadro[3], una suerte de testimonio de fe en la Pintura. Un trabajo en el que el franciscanismo que le caracteriza y del que tuvimos oportunidad de reflexionar hace tres lustros[4], se ha logrado manifestar mediante un desarrollo novedoso de su particular gramática en virtud de un empleo diligente de materiales humildes (en la tradición del arte povera –“arte pobre”); cartones, cuerdas, palos, plumas, ramas, sogas o tela, y en la que, de nuevo, y acaso con mayor rigor se ha ocupado de su personal interiorización de una práctica que abunda en lo escatológico y la ascesis. 
Haiku: Invierno. 2019
148 x 82 cm.
Trapos, madera, ramas y plástico
Así, abundan ya desde sus mismos títulos las referencias al Axis mundi (en una obra homónima[5]), o al episodio del Sueño de Jacob (Bethel[6]) en sendas referencias a la posibilidad de comunicar el mundo tangible y el suprasensible, mediante elaboraciones de escaleras, del mismo modo que ha articulado elementos de configuración totémica (en particular todas aquellas que presentan el término “recinto” en su título). Todo ello en obras que, al carecer de bastidor, están sujetas a los caprichos de las corrientes, a las ondulaciones, también, provocadas por los cambios de la temperatura, a las evoluciones, al fin, de los invitados que reúne Hilario Bravo en torno a una obra tan leve como penetrante. Bravo desafía el sentido organizador de la ventana albertiana, que cree poder explicar y representar un mundo ordenado de acuerdo con la razón instrumental, para vindicar por el contrario una mirada interior. Y, en una vuelta de tuerca, nos impele a considerar la certeza de la muerte y la poética de la incertidumbre. Aunque en esta ocasión el tránsito del que se ocupa se antoja no tanto luctuoso como esperanzado, en el que se despliega la compañía, la hospitalidad. No tanto, así, como una sentencia, cuanto como una invitación.

Recinto Lunar. 2018
Hilario Bravo
100 cm. ø
Ramas y trapos




[1] De este modo, Alberti se ocupa de la óptica, de un dispositivo de su invención, el velo albertiano; “la obra depende de la circunscripción, y para conseguir ésta muy bella, considero que nada puede resultar más adecuado que el velo que suelo llamar intersección entre mis familiares, cuyo uso he sido el primero en descubrir. Es así: un velo de hilo tenuísimo y teñido del color deseado, dividido con hilos gruesos en varias secciones cuadradas paralelas y extendido en un  telar. Lo sitúo entre el ojo y el objeto a representar, para que la pirámide visiva pase a través de la transparencia del velo” (De  Pictura, II, 31). De la pintura, en ALBERTI, Leon Battista: De la pintura y otros escritos sobre arte. Tr, de Rocío de la Villa. Madrid, Tecnos, 1999, p. 94.
[2] Cfr. PANOFSKY, Erwin: Der Perspektive als «Symbolische Form». Leipzig y Berlín, B. G. Teubner, 1927.  Ed. esp.: La perspectiva como «forma simbólica». Tr. de Virginia Careaga. Barcelona, Tusquets, 1973.
[3] “Con el Cuadro negro sobre fondo blanco (1915) el suprematismo de Malevitch alcanza el «punto cero» de la pintura. Esta obra no objetiva conmueve el sistema global de las artes plásticas”. Andrei B. Nakov: “El último cuadro”, en TARABUKIN, Nikolai: El último cuadro. Ed. de A. B. Nakov. Tr. de la versión francesa de Rosa Feliu y Patricio Vélez. Barcelona, Gustavo, Gili, 1977, p. 19.
[4] El artista  ha incluido en una declaración escrita en torno a este inédito cuerpo de trabajos lo siguiente: “Revelar únicamente el color de la materia y de los elementos seleccionados en un recuerdo de la Tonaca [i. e., Túnica], de San Francisco”. Cfr. Julio César Abad Vidal: ·De la muerte, asido a un sueño. Una intervención de Hilario Bravo”, en AA. VV.: Hilario Bravo. Puertas del sueño. Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2004, pp.25-30.

[5] Esta expresión latina significa “eje del mundo”, es decir, el elemento que comunica la vida terrenal con la divina.
[6] En el episodio del sueño de Jacob en Betel (o Bethel), relatado en Gn 28, 10-19, se le manifiesta a su protagonista en qué localidad ha de establecer el patriarca la descendencia de su pueblo. Betel (o Bethel), en hebreo, significa “Casa de Dios”. La Escala de Jacob que puede ser interpretada, asimismo, como un axis mundi; al modo en que establece Eliade, “El puente o la escala entre la Tierra y el Cielo eran posibles porque se elevaban en el Centro del Mundo. Exactamente como la escala que Jacob vió (sic) en sueños y que llegaba a los cielos”. ELIADE, Mircea: Imágenes y símbolos. Tr. de Carmen Castro. Madrid, Taurus, 1955, p. 48.















domingo, 9 de septiembre de 2018

2018 EUROPE FIRMAMENT

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Parlamento Europeo
II Presidente
17.07.2018

Hilario Bravo Maldonado
***
España

Muy Sr. mío:

Le agradezco su solicitud en línea de 5 de julio de 2018 por la que pide patrocinio del Parlamento Europeo para el acto titulado "Firmamento Europa" que se celebrará en nuestros locales en Bruselas del 3 al 7 de Septiembre de 2018.

Permítame que empiece diciéndole hasta qué punto aprecio iniciativas como la suya, que contribuyen a inspirar a los artistas europeos de hoy en día para que trabajen en pro de un entendimiento cultural e intelectual mayor y más claro, así como a reflejar los valores que preconiza nuestro continente. No cabe duda de que el conocimiento de nuestra propia identidad es la piedra angular de una Europa fuerte y abierta, y de que han sido los intercambios de todo tipo, ya sean bienes, ideas y cultura, los que han modelado nuestra identidad a lo largo del tiempo.
Acto de inauguración en el Parlamento Europeo, con el eurodiputado Sergio Gutiérrez.

La cultura es el nexo que une a Europa, y debe ser el punto de partida de los esfuerzos que llevemos a cabo para revitalizar a nuestra Unión. Estos esfuerzos deben guiarse por dos principios generales, a saber, salvaguardar nuestra historia cultural y abrir nuestras puertas al mundo, compartiendo, difundiendo e intercambiando nuestro patrimonio cultural.
Acto de inauguración, con el Delegado de Cultura de la Embajada Española Sergi Farré.

El Parlamento Europeo reconoce que la cultura actúa como poderoso puente entre los pueblos, y ya ha destacado la necesidad de desarrollar el conocimiento del patrimonio cultural y de las prácticas y expresiones artísticas1. En un momento en el que la diversidad cultural es cada vez mayor en las sociedades europeas, el patrimonio cultural desempeña un importante papel en la cohesión comunitaria. Esta cohesión se ha forjado durante siglos gracias a la interacción entre las expresiones culturales de las diferentes civilizaciones que han poblado Europa, y debe considerarse un recurso compartido y un bien común del que somos depositarios y que debemos trasmitir a las generaciones futuras2. En este sentido, el Año Europeo del Patrimonio Cultural contribuye a fomentar y a potenciar la comprensión de la importancia que tiene el proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales.
Acto de inauguración, con el eurodiputado y exministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar

Tenemos que allanar el camino para las aspiraciones de las generaciones futuras, y tenemos que atraer a más personas hacia sectores que tienen un gran potencial, como son las industrias creativas. Nunca ha sido más pertinente el lema elegido por la Presidencia, a saber "la unión hace la fuerza". A la vista de todo lo expuesto, y de la clara dimensión europea de su iniciativa, es para mí un gran placer conceder el (alto) patrocinio del Parlamento Europeo a este acto.

Finalmente le animo encarecidamente a que, durante el acto, haga referencia a las elecciones europeas, a su fecha de celebración (23-26 de mayo de 2019), y a que incluya el logotipo del Parlamento Europeo diseñado específicamente para este fin en su material de comunicación.

Permítame transmitirle mis mejores deseos para este acto, que será sin duda alguna todo un gran éxito.

Le saluda muy atentamente,

Antonio Tajani


1 Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de diciembre de 2016, sobre una política de la Unión coherente para los sectores cultural y creativo. Textos Aprobados, P8_TA(2016)0486.
2 Decisión (UE) 2017/864 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2017, relativa a un Año Europeo del Patrimonio Cultural (2018).







FIRMAMENTO EUROPA define un proyecto que nace como un símil de colaboración, entendimiento, reafirmación y construcción y es, por ello, que se fija como modelo en la bandera de la Unión Europea (estrellas sobre un fondo azul) unida a la idea de que todo europeo es portador de una estrella. A partir de esta afirmación se toman las banderas de los 28 estados miembros y se las deconstruye estéticamente para proyectarlas como constelaciones con el fin de dibujar el conjunto del firmamento de Europa. 
FIRMAMENTO EUROPA nace con vocación de celebrar una visión de la cultura como escenario de cohesión, tolerancia, de igualdad, de libertad y de transformación dentro de la Unión Europea, puesto que se haya contextualizada en un espacio, como es la sede del PARLAMENTO EUROPEO, que le otorga más sentido aún, si cabe, por lo que supone el hecho de tener el honor de mostrar esta colección en el corazón de Europa, de la mano de la institución de más alto rango político y social, adquiriendo así visibilidad en toda la Unión Europea.

FIRMAMENTO EUROPA quiere ser una bandera de tolerancia, que llegue a crear, desde la cultura y con la cultura, una insignia de respeto y que construye con cada cuadro –con cada ladrillo de trabajo— una casa común cuyas tejas son como el espejo del propio firmamento y un reflejo de nuestras propias estrellas que nos iluminan contra la intolerancia, el abuso y la barbarie.

      Es este un proyecto de cohesión y reafirmación europeas, promoviendo, a través del arte, el seguir construyendo más y más Europa. Es a partir de aquí que fluye la idea de tomar las banderas de los estados miembros para proyectarlas sobre un firmamento común europeo y plasmarlas en forma de constelaciones: un cielo pleno de estrellas como metáfora de ese techo común de todos los europeos y de todos los derechos humanos, pues su filosofía consiste en:

Estonia constellation. 2017
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm
   - Festejar el 60º Aniversario de la entrada en vigor efectiva de la Comunidad Europea, que se cumple en 2018 (tras la firma del Tratado de Roma, 1957).

     - Impulsar un acto de reafirmación del concepto Europa a través de la participación de las distintas delegaciones, de instituciones, organismos, fundaciones y de ciudadanos anónimos. La tarea consiste en un abrir ventanas al cielo que persigue conformar el mapa de un cielo que, en su totalidad, represente el retrato de los afanes y la consecución del sueño de todos los europeos.

     - Alentar a los artistas europeos de hoy en la tarea de una mejor y más clara comprensión y definición cultural e intelectual de ratificación europea, demostrando que la cultura es un elemento de cohesión y un lugar donde reafirmar y consolidar nuestra unión, así como un mecanismo necesario para hacer, cada día y con cada obra, más Europa.

Pintando, dando forma –y con ello realidad— a la estrella de cada ciudadano damos cuerpo y espíritu a las aspiraciones de cada persona, de cada pueblo, de cada raza y de todas las culturas; porque los efectos de su luz sobre los objetos de cada día, en el ojo de quienes somos, ilumina el camino del cual venimos y nos marca la armonía de la naturaleza como una pizarra en la que la humanidad aprende a descifrarse a sí misma. Como estrellas son cada corazón que vive, que late, que añora, que imagina, que sufre… y que, por lo tanto, ama y sueña.

     
Germany constellation. 2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm

PLANTEAMIENTO FORMAL

FIRMAMENTO EUROPA consta de una línea principal de acción que podemos llamar genéricamente Constelaciones donde hacer patentes la presencia, representación y definición de los diferentes estados miembros y donde acoger, bajo el perfil de un planisferio celeste, la idea de unidad, variedad, proyección y reafirmación de la idea de Europa.

Una exposición de obras en las que cada una de ellas representa individualmente a cada uno de los estados miembros, tomándose como símbolo las estrellas del propio firmamento, las mismas que conforman los elementos de nuestra bandera común y que se definen y representan a través de los colores de las respectivas banderas de sus estados. Así, los títulos de las obras son: Constelación España, Constelación Países Bajos, Constelación Alemania, etc.




Croatia constellation. 2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm
 PLANTEAMIENTO ESTÉTICO

FIRMAMENTO EUROPA es un proyecto donde concretar la variedad de los estados miembros en una unidad de diversos planos-relieve, como si se tratase de los planos de diferentes ventanas en los que la vista de cada una de ellas conformase un solo paisaje en relieve.

Es, también, una línea de acción donde crear esos mapas en la multiplicidad del espacio: planos nacidos de un concepto que rompe la noción de superficie, donde se dibuja sobre el tiempo en un espacio sin fin –noción de firmamento— y donde hallar el resquicio por el que puedan salir y brotar la peculiaridad personal de todas y cada una de las estrellas representadas.

Así, las superficies de las obras, vistas una por una, pueden leerse como planos creados que suman, a la propia noción euclidiana de éstos, una nueva dimensión tanto plástica como mental en la consecución de esos mapas celestes que son el reflejo de la profundidad de la experiencia de la historia y de la cultura común europea.

Cada uno de estos planos pictóricos unidos entre sí conforman un todo en relieve –como si de una nueva puerta a otra dimensión se tratase— que crea un cuerpo geométrico en el que cada una de las facetas poligonales traduce su noción de superficie a la noción poliédrica de espacio creando, a su vez, un cuerpo sólido que se configura en ese tiempo y espacio sin fin.

Al abrir el espacio suficiente en la superficie continua –para crear el cuerpo del polígono— se gana en perspectiva y claridad, descubriendo lo que estaba oculto y resolviéndose el resquicio por el que surge la idea de unidad.



FROM THE HEART TO THE STARS
Hilario Bravo

Starting from the idea that there is a star nestled in every human heart, we take a look at the flags of Europe and how together they comprise a multi-coloured constellation created by all of us through our hopes, thoughts and dreams. Constellations that delight our eyes and invite us to gaze up at them and beyond, driven by the impulse of our hearts.

Poland constellation.  2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm






















Let's drink in all these colours in their different arrangements and chords. Let’s take these symbols that identify us as families within the human species, listen to them so we can reconstruct them as a symphony and project them now as galaxies, as systems of the same universe formed by individual stars that represent each and every one of us.

Slovenia constellation. 2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm
Europe Firmament thus adopts the desire of epic painting to project aspirations of harmony in beauty, singularity and peace in its colourful variety and concord in tolerance through that private longing for peace, hope and solidarity that nestles in the deepest part of our being.

We must forge a flag of equality, creating a badge of respect through and with culture, constructing a reflection of our own stars with each brick that we lay, building a common house whose roof – mirroring the star-studded night sky- shelters us from intolerance, capriciousness and ignorance.
In the relish of a summer night and the cosiness of a winter night, on the same land that we are all part of, under a single firmament, a single astonished gaze that identifies, shapes and defines our dreams.

Painting, giving shape –and with it reality- to each citizen’s star, we give body and spirit to the aspirations of each person and, through them, to each people and nationality and culture; because the way its light shines on daily objects, in the eyes of who we are, illuminates the path we have 
Latvia constellation. 2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm

travelled on and marks the harmony of nature like a blackboard on which humanity learns to decipher itself in its equivalence: in a simple piece of seaweed, in the movement of water, in the transit of clouds and the fall of rain... Because every object, phenomenon and living being is also a star that illuminates what defines us. Just as stars are also each bird that sweeps across the blue sky, each insect ensconced in the maternal green and each fish that weaves its way in the deep sea.

In this harmony, under the sky, each heart is unique in each culture and as unrepeatable as each star in each constellation, each one magnificent, with its unique brightness, colour, temperature, mass, density... and power of attraction.

Let’s admire the glow of each heart that lives beating and beats suffering, that suffers remembering and remembers missing, that misses imagining and imagines creating. Through the colours of the flags, converted into constellations, let’s look at how the human heart loves and dreams.








DEL CORAZÓN A LAS ESTRELLAS 
Hilario Bravo

En el convencimiento de que en el corazón de cada ser humano anida una estrella, miremos a estas banderas de Europa cuando se muestran como colores convertidos en la constelación que todos unidos formamos junto a nuestros deseos, pensamientos e ilusiones. Constelaciones que regocijan la vista y nos enaltecen la mirada hasta llevarnos a su altura y aún más allá con el impulso de nuestros corazones.

Bebamos de estos colores en su imagen de disposiciones y acordes, tomemos estos símbolos que nos identifican como familias dentro de la especie humana, escuchémoslos para reconstruirlos en forma de sinfonía y poder proyectarlos esta vez como galaxias, como sistemas de un mismo universo formado por estrellas individuales que a cada uno nos representan y que todos somos.

Firmamento Europa adopta así la esperanza de pintura épica en el deseo de proyectar las aspiraciones de armonía en la belleza, de singularidad y de sosiego en la colorida variedad y de concordia en la tolerancia con ese deseo íntimo de paz, ilusión y solidaridad que anida en lo más profundo de nuestro ser.

Debemos hacer de este empeño una bandera de igualdad creando desde la cultura y con la cultura una insignia de respeto, construyendo un reflejo de nuestras propias estrellas con cada ladrillo de trabajo, edificando una casa común cuyo tejado –como espejo del propio firmamento— nos guarezca de la intolerancia, la arbitrariedad y la ignorancia.

Belgium constellation. 2018
Hilario Bravo
Collage on canvas
170 x 80 cm
En el gozo de la misma noche de verano y en la solidaridad de cada noche de invierno, sobre la misma tierra que todos somos, bajo un único firmamento, una sola mirada atónita que identifica, da forma y define a nuestros sueños.
Pintando, dando forma –y con ello realidad— a la estrella de cada ciudadano, le ponemos cuerpo y espíritu a las aspiraciones de cada persona y, con ellas, a cada pueblo y cada raza de todas y cada una de las culturas; porque los efectos de su luz sobre los objetos de cada día, en el ojo de quienes somos, ilumina el camino del cual venimos y nos marca la armonía de la naturaleza como una pizarra en la que la humanidad aprende a descifrarse en su equivalencia: en una simple alga, en los ritmos de las aguas, en el transitar de las nubes y en la caída de la lluvia… Porque cada objeto, fenómeno o ser viviente es también una estrella que ilumina nuestra propia definición. Como estrellas son cada ave que vuela en el azul del cielo, cada insecto inmerso en el verde materno y cada pececillo que nada en cualquiera de los niveles del profundo mar.

En esta armonía, bajo el cielo, cada corazón es único en cada cultura como irrepetibles son las estrellas dentro de cada constelación, y todas ellas –por magníficas— con su específico brillo, color, temperatura, masa, densidad… y su poder de atracción.

Admiremos la luz de cada corazón que vive latiendo y late sufriendo, que sufre recordando y recuerda añorando, que añora imaginando e imagina creando. Veamos a través de los colores de las banderas, convertidas en constelaciones, cómo el corazón humano ama y sueña.


AGRADECIMIENTOS
FIRMAMENTO EUROPA es un proyecto que surge de la lectura personal que el artista hace de la bandera de Europa y  que comienza a tomar forma durante una conversación con el ex diputado europeo Alejandro Cercas.  
Esta idea fue inmediatamente acogida por la oficina del diputado europeo español Sergio Gutiérrez Prieto, quien se hace cargo de su representación en el  Parlamento Europeo.
Diputación de Cáceres, Diputación de Badajoz y Ayuntamiento de Cáceres se hacen eco de la iniciativa y, con su inestimable ayuda, suman sus esfuerzos a este proyecto de marcado carácter europeísta.
A todos ellos, personas e instituciones, que desde el primer momento creyeron en esta iniciativa y la apoyaron, quiero darles las gracias y expresarles el reconocimiento a su labor y soporte, así como a todas las personas que directa o indirectamente relacionadas con ella han sabido llevarla a buen puerto: Clara Martínez y Nacho Carrera.  




ACKNOWLEDGMENTS
EUROPE FIRMAMENT is a project based on a personal reading of the European flag, a project that began to take shape for me during a conversation with Alejandro Cercas, the former European deputy.
The idea was immediately welcomed by the Spanish European deputy Sergio Gutiérrez Prieto, who will present it in the European Parliament. 
The Provincial Councils of Caceres and Badajoz and Caceres City Council also joined in this initiative by helping and contributing their efforts to this deeply pro-European project.
I want to thank here all the people and institutions that believed in and supported this initiative from the outset: Thanks to all of you for your work and support, and thanks too to the following people who either directly or indirectly helped make this project a success: Clara Martínez and Nacho Carrera.  



FIRMAMENTO EUROPA
Sergio Gutiérrez Prieto
Eurodiputado

La palabra y la pintura son, posiblemente, los instrumentos más hermosos de la expresión humana. Por eso quisiera en esta presentación tan bella en contenido, en trazos, en mensajes y en colores, si me lo permiten, hacer uso de la palabra más hermosa de nuestro idioma: la palabra "Gracias".
Gracias, mi querido Hilario Bravo, por querer compartir en este firmamento europeo de la palabra, el Parlamento, tu firmamento pictórico.
Hilario Bravo es un cacereño criado en el País Vasco, un artista no sólo en el sentido de la palabra de sus capacidades como pintor, sino artista, con mayúsculas, por utilizar sus capacidades como la forma, su forma de comprometerse con la sociedad a través de la pintura.
Siempre he creído que la diferencia entre alguien con capacidad para crear música, literatura o arte –por muy brillante que sea— con respecto a un "artista" es la vocación de este último de comprometerse, de romper, de cambiar, de provocar, de invocar ideas, sentimientos y reflexiones con la sociedad a la que va dirigida su obra.
Los primeros serán pintores, escritores, músicos y serán excelentes, pero los últimos son los que mueven la rueda de la evolución cívica a través de los tiempos.
Y sin duda Hilario Bravo es artista. Un artista que desea comprometerse y comprometernos a través de su obra, a través de su "Firmamento Europa".
Un serie de 29 collages que, bajo el cielo azul de la bandera europea, quiere realizar un homenaje, un abrazo, a las culturas de los 28 países que conforman hoy el proyecto político, económico y social más ambicioso de nuestra historia.
Y lo hace arriesgando de la manera más respetuosa posible. A través de un estudio de los significados culturales, de las señas de identidad sociales, que se esconden en los colores, en los símbolos, en las telas de cada bandera.
Pero no para dividir, ni para azuzar las diferencias, ni para arrojar las identidades culturales de unos contra otros como sucede en esa espiral populista que nos inunda hoy a lo largo y ancho del continente.
Más bien, al contrario, lo hace Hilario con el fin de protegernos de todo ello. Porque Hilario piensa que la bandera europea, que cada estrella de la componen, implica un firmamento de diversidad, de respeto y de tolerancia que nos debe proteger frente a la ignorancia, la soberbia y el totalitarismo.
La "unidad en la diversidad" que preside el proyecto europeo conlleva de manera irrenunciable, la unidad bajo el respeto, la aceptación y el enriquecimiento cultural en torno a la diferencia, porque sólo en la suma de las diferencias podremos encontrar el sentido absoluto al concepto de humanidad.
Las banderas, a lo largo de la historia, han sido utilizadas en exceso como un elemento de exaltación identitaria de civilizaciones contra otras, de bandos contra otros, de visiones excluyentes enfrentadas.

Italie and Hungary constellations. 2018
Hilario Bravo
Sketch on paper
Porque lo importante, al fin y al cabo, no es el trazo, querido Hilario, de las banderas sino el significado político que dibujamos escondidos tras las configuración de las mismas.
El relato de cada una de ellas, con independencia de su hermosura o su fealdad, puede esconder esperanza o derrotismo, solidaridad o egoísmo, diversidad o totalitarismo.
Una bandera con estrellas puede representar, al mismo tiempo, o los valores más democráticos e integradores de nuestra sociedad o los más totalizadores. Depende de la voluntad de quien la cita y del relato que susurra al viento cuando lo hace.
Por eso tu exposición sobre las banderas europeas no es solo hermosa por sus trazos. Lo es más aún por el relato que susurras al viento cuando las agitas: respeto, diversidad, riqueza cultural, sumas de diferencias, todo ello señalándola a través fundamentalmente de los tres colores básicos, los primarios.
Porque, querido Hilario, si con la mezcla de los tres colores básicos se pueden concebir una hermosura infinita de posibilidades en la pintura, con la mezcla de culturas podemos concebir una hermosura infinita de posibilidad en nuestras sociedades.
Porque, al fin y al cabo, si detrás de cada trazo se esconden en la base los mismos colores, detrás de cada bandera, de cada cultura, de cada hombre o de cada mujer, bajo su piel, late un mismo corazón.
Un corazón que hoy rebosa de alegría al inaugurar tu exposición "Firmamento Europa".






martes, 17 de julio de 2018

2018. LOS PAPIROS DE NUT

Collage sobre papiro
43 x 34 cm.

Perdido en el infinito espacio de las reflexiones del "qué soy" Hilario Bravo recuperó unos papiros, que hacía años le trajeron de Egipto, para tratar de dilucidar, más que de hallar, algún punto sobre tan existencial imposible.
Sobre ellos no trata de rebuscar entre los miasmas de la astrología más que el de hallar una vía de deliberación en el universo real: el de los enormes vacíos de materia ligeramente salpicados de estrellas y planetas en la infinidad del universo, paradigma del abatimiento de las reflexiones humanas.
Es así que, en las figuras que han representado y representan a dios, reinando sobre el absoluto abatimiento del hombre ante el desconcierto de la eterna soledad nocturna y acusada por la inmensidad del cielo, estos papiros tratan de hallar una justificación a la complicada simpleza de la existencia en su faceta más melancólica y, por lo tanto, de profunda tristeza ante la nimiedad a la que nos relega el enciclopédico y esplendoroso espectáculo del universo cuando se trata de justificar el hacer humano.
Collage sobre papiro
43 x 34 cm.
 Nut, "La Grande que parió a los dioses", es, según la mitología Egipcia, la diosa del cielo, creadora del firmamento y los astros.
Madre de los grandes dioses -Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus- se la solía personificar como una mujer desnuda, con el cuerpo arqueado a imitación de la bóveda celeste y revestido su cuerpo de estrellas. Es en esta posición que sus extremidades simbolizaban los cuatro pilares sobre los que descansa el cielo y en la forma que los antiguos egipcios explicaban la epifanía del sol, el cual paría diariamente viajando sobre su cuerpo, llegando así hasta su boca y desapareciendo en el interior para que renaciera un nuevo día.

miércoles, 31 de enero de 2018

2016 AGUJEROS, ESTRELLAS Y GUIJARROS



Que no es tanto la vida el cauce de un río
como las piedras que a su paso pulen las aguas.
Piedras y guijarros que suman la cuenta del paso de los días. 
Memoria de vida grabada sobre piedra.


Río. 2015
Hilario Bravo
Lápiz, collage y fuego
89 x 116 cm.

Un agujero practicado a un plano, un simple vacío
ante el que caer de rodillas,
no con la oficiosa aparatosidad de quien se humilla ante un altar, 
sino como quien cae rendido ante la visión del cielo nocturno del verano 
y ante la incomprensión del destino último del universo.


Río. 2015
Hilario Bravo
Proceso de elaboración

Paseando la vida por fresco arroyo
que el destino en su cauce va sembrando
con agujeros, piedras y guijarros.


Agujeros y guijarros
2016
Hilario Bravo
Óleo, carboncillo y collage sobre tela
55 x 46 cm



TRÍPTICO DE FREYA
Compuesto por tres piezas –estelas inspiradas en los caracteres rúnicos— el Tríptico de Freya rinde culto a la más venerada diosa de la Europa nórdica, una de las deidades más polivalentes y completas de toda la mitología ya que asume en sí misma los atributos de belleza y amor; de fertilidad, vegetación y buenas cosechas; de la magia y la profecía, de la riqueza y la curación, pero también de la muerte y la guerra. 
Esta deidad nórdica asume pues, para sí, los papeles que, en la Grecia antigua, desempeñarían Afrodita, Deméter, Casandra, Yaso, Perséfone y Palas Atenea.
El panel izquierdo "Et tamen stellae (Y sin embargo, las estrellas)", el panel central "In oculis lux (En los ojos la luz)" y el panel derecho "Ubi est? (¿Dónde está?)" son títulos que intentan perfilar y responder a los citados atributos, mientras la unidad que supone el juego de estrellas -que conforma la zona inferior de la obra- recuerda una entrelazada cadena del mundo femenino.

Runas VIII, IX y X (Tríptico de Freya)
2017
Hilario Bravo
Óleo, carboncillo, collage y pan de oro sobre tela
125 x 54 cm (c/u)


Estrellas y guijarros, II
2016
Hilario Bravo
Collage y pan de oro sobre tela
46 x 46 cm











martes, 23 de enero de 2018

2018 TABULA COELI

TABULA COELI
Cora Ibáñez

Hilario Bravo no es un artista al uso. Es un filósofo que expone sus sentimientos en un lienzo y nos lo devuelve impregnado con las fuerzas del cosmos.
Sus obras se definen como finas conversaciones entre el lenguaje de la poesía y la imaginación más colorida que nos regala el orbe.

Pequeño sistema, IV
Hilario Bravo
37 x 21 cm.
Collage y pan de oro sobre tela

La colección que hoy nos presenta, “Tabula Coeli”, es un conjunto de obras de arte rodeadas de luminosidad, que forman parte de un cuaderno de Bitácora, “Cronología de un vacío”, que el autor lleva escribiendo desde hace algún tiempo.
Hilario es un artista de mucho recorrido y variados registros. Nos relata la leyenda del espacio infinito mostrándonos un firmamento lleno de formas semiesféricas que nos representan los misterios de las estrellas escondidas, creando con su luz la fusión nuclear. Es una exposición de formas y conceptos naturales que se mezclan en el equilibrio del color como si la paradoja de Olbers nos devolviera la ilusión de poseer un universo estático e infinito repleto de luminiscencia y carente de regiones oscuras. Esas mismas que le influyen para crear una bóveda prístina impregnada en arte. 


Pequeño sistema, VII
Hilario Bravo
37 x 21 cm.
Collage y pan de oro sobre tela


Hilario Bravo nos acerca a la visión de este plasma incierto e imprevisible en su continuo descubrimiento de las intenciones humanas y en la inquietud diversa de solucionar el campo gravitatorio que formulan sus preguntas sin respuestas. 
Es un regalo a la paz interior, no exenta de ciertos simbolismos al lado oscuro y la reflexión. O a la nada más absoluta. Esa nada que, en verdad, se traduce en un todo de lo más enriquecedor.  
Los planos superpuestos en varias capas, como en la propia vida, es el origen del estadio superior que baja por la psique de colores cálidos, como un perfecto anochecer otoñal. De ahí que, en su búsqueda alternativa por encontrar las réplicas a sus inquietudes, se adentre, aunque sea con un pesimismo ávido de belleza, en las más variopintas de las escenas celestes.
Fuego, sombra y color. Materia, formas y comprensión de esas táuridas que nos invaden de vez en cuando, y nos conducen, de la mano de este artista tan ecléctico, a observar el cielo nocturno con una visión interiorista de lo que significa el pensamiento filosófico del arte y de la vida.





viernes, 18 de noviembre de 2016

2016-17 CONSTELACIONES. Obra sobre papel

Circunstancias cósmicas de Hilario Bravo
Cora Ibáñez

Papeles en un mundo de ondas gravitacionales de su universo particular,
enredando con formas circunspectas.
Papeles sueltos, gruesos, rasgados, con formas,
monocromos de colores con pinceladas en malvas suaves.
Papeles con hilos, cortados y rotos,
en ocres, grises, en deshilachados formatos de ideas.
Papeles de cierta manera, inciertos sonidos en sus colores y notas,
como si de una escritura antigua se tratara.
Papeles expuestos de naturaleza firme en órbita con los astros celestes,
invitándonos a descubrir la magia profunda de una constelación.




Papeles lejanos y rugosos, en bóvedas imaginarias de un poema silencioso,
en la que el campo sideral se conjuga limpiamente con las nebulosas del orbe infinito... 
Papeles, en resumen, del firmamento particular de Hilario Bravo...



Recreación de espacio
para "Constelación de Otoño". 2017


Constelación Negra, I. 2017